Sobre nosotros
Filosofía detrás del delantal

Situado en la carretera de la Sierra, el Boliche, se ha convertido en un clásico, fundado por David Martínez en 1987, en el que disfrutar de una buena comida elaborada con los mejores productos y de las mejores vistas.
Aunque se ve diferente a cuando se fundó, sigue manteniendo el alma tradicional del establecimiento, además del museo de las motos, el cual sigue siendo un imán para los forofos de estas, gracias a su peculiar y antigua colección.
Formado por un espacio vestido
en tonos claros, encontramos el comedor que, con su enorme cristalera, ofrecen
más claridad y amplitud. Además, tanto la decoración, como las ventanas,
puertas y demás muebles están pintados y lijados a mano, por lo que se funden
perfectamente con las imponentes vistas que se ofrecen, encajando así con el toque rústico del entorno.
Las terrazas, tanto
la que se encuentra en la entrada, como la que se encuentra en la azotea, están
decoradas acorde al estilo chill-out, convirtiéndose así en un lugar perfecto
en el que degustar una buena comida, merienda o disfrutar de un buen combinado
o cocktail.
En cuanto al éxito de su cocina, este reside en el toque tradicional con pinceladas modernas que ofrecen sus
fogones y brasas, así como en los productos de primera calidad con el
que se
elaboran las comidas.
En la carta descubriréis
variedad con la que satisfacer los gusto mas exquisitos, en la cual se encuentran las mencionadas carnes a la brasa y demás tipos de platos, como opciones veganas, así como el picoteo central que nunca puede faltar. Esta carta se completa con la
amplia bodega y carta de vinos que dispone, ofreciendo así, una experiencia
inmejorable.
Destacar su nueva carta de
meriendas, en la que se ofrecen deliciosos pancakes y crepes con los que hacer
infinitas combinaciones de toppings ¡tú eliges con que acompañarlos! También podrás encontrar refrescantes milkshakes con los mejores sabores como oreo, kínder y
los de siempre como chocolate y vainilla. Otros postres que no te puedes
perder son las tartas, brownies, tiramisú...entre otros. ¡Lo mejor es que todo
es casero!
Dicho todo esto y como las palabras se las lleva el viento, te esperamos para que vengas a comprobarlo con tu propio paladar.

